Bruselas.- La Unión Europea (UE), y especialmente los 17 socios de la zona euro, asisten casi impotentes a una fuga masiva de agua por los cuatro costados, pero cuyos focos solo se logran taponar de forma temporal, hasta que una nueva gotera acaba inundando el tejado de la "casa euro".

Mientras Bruselas cree haber cerrado la válvula de escape en las tuberías financieras de Irlanda o Portugal, tras sendos paquetes de rescate, las goteras vuelven a aparecer en Grecia, pendiente de un segundo bote salvavidas, y nace un nuevo problema, Italia, que hasta ahora parecía al margen de la tormenta. Y es que las formulaciones oficiales al uso como "no dejaremos caer a Grecia", diseñadas para calmar a los mercados, ya no parecen convencer y son ignoradas por las agencias encargadas de la calificación de deuda soberana, a las que algunos acusan de ser el verdadero poder en la sombra.

En ese contexto, la reunión de ministros de Economía y Finanzas del Eurogrupo quedó empañada por las alarmas desatadas en torno al elevado endeudamiento de Italia, miembro destacado del G-7.

Demasiadas filtraciones en el tejado, más permeable que nunca, de algunos de los socios más débiles del euro, especialmente en el flanco sur, al que se ha agregado la preocupación por Italia.

La situación de la zona euro, con tres socios rescatados -Portugal, Irlanda y Grecia- es tan compleja que quienes soñaron con la unión económica y monetaria y con la moneda única, nacida en 1999, jamás la habrían imaginado.

Mientras Bruselas cree haber cerrado la válvula de escape en las tuberías financieras de Irlanda o Portugal, tras sendos paquetes de rescate, las goteras vuelven a aparecer en Grecia, pendiente de un segundo bote salvavidas, y nace un nuevo problema, Italia, que hasta ahora parecía al margen de la tormenta. Y es que las formulaciones oficiales al uso como "no dejaremos caer a Grecia", diseñadas para calmar a los mercados, ya no parecen convencer y son ignoradas por las agencias encargadas de la calificación de deuda soberana, a las que algunos acusan de ser el verdadero poder en la sombra.

En ese contexto, la reunión de ministros de Economía y Finanzas del Eurogrupo quedó empañada por las alarmas desatadas en torno al elevado endeudamiento de Italia, miembro destacado del G-7.

Demasiadas filtraciones en el tejado, más permeable que nunca, de algunos de los socios más débiles del euro, especialmente en el flanco sur, al que se ha agregado la preocupación por Italia.

La situación de la zona euro, con tres socios rescatados -Portugal, Irlanda y Grecia- es tan compleja que quienes soñaron con la unión económica y monetaria y con la moneda única, nacida en 1999, jamás la habrían imaginado.